Control niño

/

Cuidando el crecimiento y desarrollo desde el primer día

El Control Niño Sano es una evaluación preventiva periódica que permite acompañar el crecimiento, desarrollo y bienestar de niños y niñas, incluso cuando no presentan enfermedades.

Su objetivo principal es detectar a tiempo cualquier alteración y fortalecer hábitos saludables desde la infancia.

¿Por qué es importante?

Los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo físico, cognitivo y emocional.
El Control Niño Sano permite:

La detección temprana facilita intervenciones oportunas y mejora el pronóstico a largo plazo.

¿Qué se evalúa en cada control?

Crecimiento físico

Desarrollo psicomotor

Salud general

Vacunación

¿Cada cuánto se realiza?

La frecuencia depende de la edad:

Durante el primer año: controles más frecuentes (recién nacido, 1, 2, 4, 6, 8 y 12 meses).

Desde el año en adelante: controles periódicos en primera infancia, etapa escolar y adolescencia.

El calendario puede variar según el centro de salud y las necesidades individuales.

Un compromiso con el futuro

El Control Niño Sano no es solo un chequeo médico.
Es una instancia de acompañamiento, orientación y prevención que contribuye a un desarrollo saludable y seguro.

Invertir en controles preventivos es invertir en el bienestar futuro de niños y niñas.