Control niño
/
Cuidando el crecimiento y desarrollo desde el primer día
El Control Niño Sano es una evaluación preventiva periódica que permite acompañar el crecimiento, desarrollo y bienestar de niños y niñas, incluso cuando no presentan enfermedades.
Su objetivo principal es detectar a tiempo cualquier alteración y fortalecer hábitos saludables desde la infancia.
¿Por qué es importante?
Los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo físico, cognitivo y emocional.
El Control Niño Sano permite:
- Supervisar el crecimiento (peso, talla, estado nutricional)
- Evaluar el desarrollo psicomotor y del lenguaje
- Verificar el esquema de vacunación
- Detectar señales tempranas de alerta
- Orientar a madres, padres y cuidadores
- Prevenir enfermedades y accidentes
La detección temprana facilita intervenciones oportunas y mejora el pronóstico a largo plazo.
¿Qué se evalúa en cada control?
Crecimiento físico
- Peso y estatura
- Índice nutricional
- Perímetro craneano (en lactantes)
Desarrollo psicomotor
- Hitos del desarrollo según edad
- Lenguaje y comunicación
- Coordinación motora
- Interacción social
Salud general
- Alimentación y lactancia
- Calidad del sueño
- Salud bucal
- Audición y visión (según edad)
Vacunación
- Revisión del calendario nacional
- Aplicación de vacunas pendientes
¿Cada cuánto se realiza?
La frecuencia depende de la edad:
Durante el primer año: controles más frecuentes (recién nacido, 1, 2, 4, 6, 8 y 12 meses).
Desde el año en adelante: controles periódicos en primera infancia, etapa escolar y adolescencia.
El calendario puede variar según el centro de salud y las necesidades individuales.
Un compromiso con el futuro
El Control Niño Sano no es solo un chequeo médico.
Es una instancia de acompañamiento, orientación y prevención que contribuye a un desarrollo saludable y seguro.
Invertir en controles preventivos es invertir en el bienestar futuro de niños y niñas.
Consulta en Control de salud infantil y salud integral del adolescente.